
La reducción de la jornada laboral en México es ya una realidad. Con la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo, la legislación y el país entran en la etapa de preparación e implementación de la semana laboral de 40 horas.
Con 441 votos a favor, ninguno en contra y sin abstenciones, el dictamen ya sólo espera ser firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicado en el Diario Oficial de la Federación. De esta forma, la reducción de la jornada laboral entraría en vigor.
Para las empresas, el reto ahora es entender y definir cómo cumplir con la nueva legislación sin afectar la operación, la productividad ni exponerse a riesgos legales.
¿Qué aspectos respeta y cuáles cambios introduce?
La reforma secundaria se armoniza con el marco constitucional aprobado en marzo pasado, en aspectos como la implementación gradual, las horas extra y la obligación del uso de reloj checador, aunque estos dos últimos con adiciones.
- 40 horas semanales. No cambia, aunque se establece que la jornada diurna contempla 8 horas de trabajo como estándar, no como límite, acotando la jornada semanal a esquemas de sólo 5 días laborales.
- Flexibilidad en la distribución de horas. En complemento al punto anterior, se adiciona que la jornada podría distribuirse en forma diferente por acuerdo entre empresa y trabajador. Un elemento crucial para sectores con operaciones continuas o jornadas atípicas.
- Horas extra. Aunque se mantiene el planteamiento que incrementa el tope a 12 horas semanales distribuidas en un máximo de 4 horas diarias, su ajuste será gradual hacia 2030 con la adición anual de una hora extra a partir de 2028. Así se incrementará el tiempo extra permitido:
- 9 horas en 2026 y 2027
- 10 horas en 2028
- 11 horas en 2029
- 12 horas en 2030
- Se mantiene el concepto actual de “jornada laboral”. Ante la polémica generada por la propuesta previa, cuya nueva definición se prestaba a interpretaciones riesgosas en esquemas híbridos o de disponibilidad, se retoma el concepto tradicional: el tiempo durante el cual el trabajador está “a disposición” del patrón.
Nuevas obligaciones: control, supervisión y cumplimiento.
En cuanto al registro electrónico obligatorio o reloj checador, a la propuesta del Senado se suman dos aspectos clave:
Los sistemas de control de inicio y fin de jornada tendrán valor probatorio en juicio, siempre que hayan sido acordados con el trabajador y cumplan con los lineamientos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Y aunque todavía están pendientes por definir los detalles de la implementación de dichos sistemas por parte de la STPS, ya se ha establecido que las multas por incumplimiento del reloj checador irán de las 250 a 5,000 UMAs, es decir de $29,327 a 586,550 pesos.
¿Cuándo entra en vigor?
Los cambios a la legislación secundaria entrarían en vigor el 1 de mayo de 2026, una vez que se haya promulgado la reforma en el Diario Oficial de la Federación.
La Constitución y la Ley Federal del Trabajo contemplan una transición paulatina, de modo que el resto del 2026 servirá como una etapa de preparación para las empresas, y a partir del 1 de enero del 2027 ya se reducirán las primeras dos horas.
Así queda el calendario de implementación de la jornada laboral semanal de 40 horas:
- 46 horas en 2027
- 44 horas en 2028
- 42 horas en 2029
- 40 horas en 2030
¿Cómo preparar a tu empresa desde hoy?
El calendario legislativo marca un ritmo acelerado para la entrada en vigor, que se perfila para el 1 de mayo de 2026. Mientras que el arranque de la reducción progresiva quedaría programado para el 1 de enero de 2027, proyectando una implementación total hacia 2030.
Frente a este escenario, entre las recomendaciones clave para áreas estratégicas como legal, recursos humanos y compliance se encuentran:
1. Diagnóstico de jornada y operación, identificando dependencia de horas extra, turnos críticos y riesgos de incumplimiento.
2. Rediseño de esquemas laborales. Ajustar turnos, coberturas y distribución semanal.
3. Implementación anticipada de registro electrónico. No esperar lineamientos finales para iniciar evaluación y pruebas piloto.
4. Actualización documental. Revisar estructura de costos, contratos, reglamentos interiores y políticas de jornada.
5. Gestión de productividad. Planteamiento de escenarios con menor disponibilidad de horas y métricas por hora efectiva, no por tiempo total.
6. Diseño de estrategias de cumplimiento integrales, que involucren a las áreas antes mencionadas en una gobernanza conjunta.
La anticipación, factor decisivo.
La aprobación de la reforma que recorta a 40 horas la jornada laboral semanal dejó de ser una discusión política. Transforma la forma en que las empresas organizan, miden y supervisan el trabajo. El mayor riesgo para las empresas no está en la legislación, sino en subestimar la complejidad de su implementación.
En Mx Legal ayudamos a las organizaciones a diseñar e implementar estrategias laborales alineadas con la nueva regulación.
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FUENTES: